Thursday, January 2, 2014

En la carcel no hay baño (Historieta 3 - Parte VIII)

Parte VIII

Somos las entidades que evolucionamos ante la gravedad enfrentada; primero fue el frio y el alimento, conquistamos su desgarrante dolor bajo la observacion, ensayo y error hasta aprender a contar nuestros experimentos a otros y asi comunicar nuestras vidas relato a relato, leyenda a leyenda hasta llegar a la cima de toda consulta astrologica y desde abajo encerrarnos para seguir expandiendo los territorios que nos dieron todas esas herramientas copiadas y perfeccionadas atraves de los anales de generacion a generacion, unas que por medio de simbolos y señales atravesaron oceanos y cruzaron puentes de hielo para luego dejar a los que en su afan de burlarse de nuestras experimentadas visiones del pasado y presente cayeron ante la hoguera del castigo como señuelo de que la virtud humana ha sido solo la continuacion de aquello que fue perfeccionado en libros y cuadernos, esas historias, cuentos, calculos, observaciones, redacciones, teorias, biblias y formulas en comunion con la unica de nuestras verdaderas armas contra la desolacion de la existente maquina gris del cerebro y su engrasada capa corporal, ese espiritu que llena los huecos de llantos cuando mueren de hambre lxs niñxs en una calle cualquiera, en una guerra cualquiera y los mismos de arriba y abajo se tiran piedras hundiendo cada vez mas a quienes del cielo ven con admiracion esa luz estrujar sobre su mancebo craneo, para darle misa a su descubrimiento luego del germinar flores donde la sangre rego el salvajismo de una libertad primal, esa ley popular de quienes gobiernan democraticamente bajo la manipulacion de poderes y ambiciones absolutas. Es la teoria virtual de sociedades, culturas y gobiernos, vistos tacitamente atraves de los ojos de la juventud que no tiene mas que a sus amigos para sobrevir la presion del mar humano, siendo este el faro de todo deseo de belleza y libertad.

Escuchaba la noticia en su casa, preocupada Sandra imaginaba el miedo y terror que podia estar pasando esta pequeña criatura en medio de una soledad familiar y una inexistente representacion adulta que la represente ante las leyes de una ciudad donde la calle es un laberinto de caos y crimen, y los hospitales como las casas de adopcion, una carcel para los desamparados, sea en paises para discriminar sobre las razas originarias y blanquearlas de sus pecados como en las actuales, creen darles una oportunidad jugando aveces a la ruleta rusa, donde familias usan este tipo de instituciones como sustento economico y otras como reclutamiento de asistentes sexuales, pues de la mente compleja de esta humanidad, tanto quien supuestamente maneja con claridad los mercados tambien oscurecen las esperanzas  y olvidan lo conveninete para abriles la herida a nuestras ya estancadas relaciones sociales, que inventando voces electronicas nos invitan a deglutar del envenenamiento corporal, esa corporacion y su estado nacional.

Impregnados por una fuerza pasajera como esa droga influyente en las grandes guerras entre bandas, como avaricia pura del mismisimo en su trono bajo las calaveras de soldados que mueren distribuyendo esa paz en cada bala acertada en la cien de cada otro en su misma querella. En su temor, Sandra discutia con su Madre y hablaban de darle oportunidad a Simon, pobre niño que habia perdido a su Abuelita, y la casa se la quitaba el gobierno. 

Escapando, Simon sabia que si lo agarraban lo metian preso en esa casa de jovenes perdidos, donde unos aveces no salian y otros paraban como prostitutxs en la frontera, donde la ley existe solo en cuentos y discursos politicos, pero en realidad, la ley es muerte y vida, de quien vive.

-Sandra hija, sabes por casualidad quien es?-

-Madre, no importa, lo que tenemos sera de el, y como sea, vera la bondad de nosotros y entendera de que el mundo no es como posiblemente lo ve, nuestra funcion es darle nuestro amor.-

-hija, yo se eso, y por mi invitalo, pero entiende de que vive en la calle y puede conocer amigos mafiosos que se encargan de lo peor y la causa puede darnos consecuencia, como cualquier riesgo, pero hija, confio en ti, te he enseñado la vida y solo te digo porque las intenciones son puras pero la realidad es otra.-

-Madre, me extraña que digas eso? siempre estas abierta a todo y ahora criticas lo que hare? sabiendo el dolor del pobre niño?

-Hija, tienes mi apoyo, ve a buscarlo y traelo, aqui lo cuidamos, le damos calor y lo alimentamos, tienes razon, no se lo que me ha pasado, incluso al pensarlo y decirlo me dio un dolor en el corazon pero lo dije y no se porque, puede ser la duda lo que me ha pasado, ese vil de los sentimientos que todos tenemos pero al madurar lo sabemos controlar, que raro este momento que dije eso hija, perdoname.-

-Madre, no tienes porque perdonarte conmigo, entiendo, a las santas como tu, que les han dado la libertad emocional a las personas mas necesitadas cuidando su territorio tambien, y como incercia lo dijiste y me dejaste saberlo pero yo se lo que hago y estoy confiada de que lo que hare sera para el bien de Simon, ademas sea lo que sea el amor lo cura todo, el amor es una cemilla que germina cuando mas lo necesitas y te hace reflexionar cuando empieces a crecer asi que si es verdad que eso lo hara Simon, que sea chantajeado por uno de sus amigos malandros y se metan en la casa, no importa, ademas, lo poco material que tenemos se lo damos con mucho gusto, esto son solo ataduras para dejar de amar abiertamente al mundo, y no te lo digo para que sepas sino que lo digo a los angeles que nacen de las palabras que nos escuchan, al cuerpo para que lo sienta, que nuestra casa es amor y vida, asi me has enseñado Madre.-

-Hija, que haces, anda, ve, rescata a Simon.-

Mientras tanto, en la misma plaza del centro donde los huelepegas se reunen, Simon, triste pero mas arrecho que nunca, con su pega a un lado, viendo a quien malandrear esperaba una mansa paloma para robarle su empatia. Con esos tristes y oscuros ojos lagrimosos por las toxinas de la droga, el ropaje hediondo y mugroso del sucio callejero, las gomas amarillas de lo vieja y podridas, Simon vario unos amigitos, camorreando como siempre, como gallos de pelea mientras los otros transeuntes apostaban, una señora se le acercaba.

-Hijo mio que haces con este atuendo, donde esta tu familia?-

-Querida señora, esta es mi familia, que bella es usted, de donde es?-

-De la Paragua, pero hijo mio tome este cachito y jugito.-

-Querida señora, y a mi familia, me da algo mas?-

-Si bueno.-

-Se donde hay un lugar barato donde nos pueda comprar comida para todos, la llevo si quiere- decia Simon

Llevandola a un rincon del centro, Simon, con los ojos rojos, como predador engatusando a la victima olia el miedo de la presa, la señora percibia que algo estaba mal pero su sentimiento de solidaridad nublaba lo que su instinto alarmaba.

Cuando Simon decidido a robarle todas las prendas a la mujer, ya con sus plumas alebretadas, exitadas, en medio de esa tempestad, un rayo de luz alumbraba la nublada ciudad en la cara y Simon era descubierto en instantes por la apurada Sandra que en segundos gritaba su nombre.

-Simon! Simon! amigo te acuerdas de mi!?-

En ese mismo instante la mujer entendia el momento y se escabuyia sin ningun cambio en su realidad y Sandra interceptaba a Simon para tambien rescatarlo de una posible vida de criminalidad y posible muerte.

-Simon, te he estado buscando como loca, menos mal que te encontre, y que hacias por aqui con esa señora?-

-Mierda que ladilla eres nojoda, dejen de preguntar, porque todo el mundo me pregunta sobre mi, no es evidente quien soy, soy un pobre huelepega, un niño de la calle, no se que quiere la gente de mi. Se sienten grandes y solidarios cuando me ayudan pero en verdad en que me ayudan, no han cambiado nada en mi, talvez una comidita aqui algo alla pero que cambian de mi?-

-Simon, eso mismo vengo a hacer por ti, no vengo a decrite mas nada de que te invito a mi casa unos dias, ahi hay comida, ropa y puedes invitar a quien quieras.-

Simon, como sobreviviente de la calle sabia que para vivir un poco la comodidad de esa oferta tenia que primero investigar e ir solo, no queria que uno de sus amigos le malandree la casa sino el, pues era niño y todavia tenia esa carisma infantil egoista que todos hemos tenido y algunos todavia tenemos bien apretadas en nuestras cuentas de ahorro y en nuestros premios materiales guardados en las casas de cristal que tanto nos elevan cuando salimos a compartir en un evento donde la apariencia es la metodologia del exitoso.

-Si, si quiero, ir.-

-Bueno dime cuando, te estare esperando?-

-ya, vamos-

-ahora y tus amigos?-

-ellos no les importara mucho, ademas, hay veces que hago lo mismo cuando me voy a acampar en el lago, sabes, las orillas de las playas estas de los millonarios, donde van solo los fines de semana?-

-si, si, he ido, bueno vamos-

Asi Simon se iba con Sondra a la casa.

-Madre mira este es Simon-

-Que jovencito tan bello y fuerte, mira aqui esta tu cama, algo de ropa y la comida, bañate para que comamos.-

-Que es?-

-bañate para que sepa mejor la comida-

-no quiero, me muero de hambre-

-Bueno, vamos a comer.-

Los tres se sentaron a comer unas arepitas con muchacho y caraotas hechas en el momento. Simon con el apetito insaciable devoro su porcion y Sandra viendo ese dragon comerse la comida en segundo le dio la de ella y en tres mordiscos tambien se la lanzaba como nada, a eso el sueño por ese estomago lleno le daba de inmediato y en segundo Simon se le apagaban los breques y en la misma mesa quedaria soñando en el reino de las arepas, mientras Sandra y su querida Madre lo acostaban y cuidaban.

En la mañana el desayuno lo despertaba, ese sabroso olor de huevos revueltos, chocolate caliente y unas arepitas recien hechas con queso. Con una cara un poco mas despierta y atenta, donde esas ojeras cada vez desaparecian por las expresiones de felicidad al comer tan divino desayuno. Simon recordaba una vez comer tan buena comida cuando su Abuelita vivia y estaba sana y no enferma casi moribunda como tuvo años cuidandola.

-Hijo- decia la Madre de Sandra- no te preocupes por nada, aqui te vamos a querer como tu Abuela, mi Madre, la Abuela de Sandra asi nos enseño, y por eso Sandra tiene ese gran corazon y estas aqui, en esta casa solo hay amor, comida y calor familiar, siempre cuenta con nosotros.-

Escuchando lo que le decia entendia un poco pero protector se dejaba llevar aceptando cada comentario que a su vez dentro, muy dentro de el su corazon estaba siendo resguardado por eso que tenia años sin sentir, una especie de proteccion que le daba una emocion mas grande que la envenenada por la escases de alimentos y la tortura de las condiciones naturales y el hambre, dolor que rondea los pensamientos del vacio y el castigo de la division social.

-Si, si, bueno me voy a bañar-

Sorprendidos por tal resupuesta, Sandra y su Madre sonreian, el amor era sentido y esa era la forma del como Simon respondia, poco a poco a Simon se le escapaban algunas expresiones reguardadas del amor que no queria dar a conocer, pues alla, en la calle, el amor es una forma de pecado al menos sea inducido por la pega que une los viles sentimientos de una ficta solucion, pero unica cuando se vive de esa forma y nadie parece importarle; y quienes pueden hacer algo esta preocupados leyendo las noticias de quien o quienes fueron lastimados en el ciclo visual de todo entretenimiento industrial y verdaderamente improductivo a la hora del verdadero cambio social, pues, la pobreza se mide no por quienes sobreviven en la calle sino quienes se alejan de esta por medio de aquellos medios que calman sus inmediatas necesidades, asi como la pega para los uelepegas, el entretenimiento es para los que pueden hacer algo y no lo hacen.

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