Sembrando la sangre y dolor de miles que morirán por su uso, la drogadicta verdad del que escapa de esta, fuente de frutos prohibidos y recursos infinitos, los campesinos no tienen otra que la del seguir escuchando la voz de mando, otro ser con ideas revolucionarias ha llegado y no se quiere ir, ese dinero que llega, sus armas, su política traicionera, sus miles de atentados suicidas, sus arañas en el pelo de una mujer ultrajada y muerta en la lejanía de la selva, nunca sera vista por las prendas de un malandro cualquiera en la ciudad perdida llena de espantos y ciento setenta huecos en el corazón, así le dicen por cariño al general de la guardia que en su vigorosa orden, mandaba a las tropas paramilitares cortarle la cabeza al que mataba a su hija, o se presumía que había pasado, pues la arañas pueden protestar todo lo que quieran, en la maleza de una selva donde nada se sabe, nadie las escucha, y las arañas dentro del cuerpo de la hija muerta del general, semi enterrada, pudriéndose, violentamente desgarrada de su vida, con aquellos soldados enfermos de sangre, hambrientos de dinero y venganza, no eran solo victimas de las circunstancias, eran también los victimarios de esta, cuando de lejos, ese humo por parte de un gafo, ejecutado por su error, descubría el escondite y los rebeldes huían a la ciudad.
-maldito este hijo de puta malpario, agárrenlo del cuello.
-Listo, Gerundio se llama, hijo de Marinti.
-Marinti, gran soldado rebelde, lastima que jure cuidar a sus hijos, pero este idiota no debe vivir y sabe mucho, pasame el cuchillo.
Agarraban al pobre estupido por el cuello, apresado, asustado y gritándole al padre por auxilio, varios guerrilleros obstinados de sus idioteces, con las sonrisas del chacal y la embriaguez de la ira del coronel rebelde, sus ojos intensos veían el peligro, ya el humo había descubierto su base y sus siembras, los campesinos, los campesinos, decía para si mismo, pensante en su infierno, son otro problema mas, saben mucho también.
-Simón, Simón, cuidado, es hora de huir de esta vaina, agarraron al gafo por huevon, seguro nos matan a todos por su idiotez, vamos, que el que no corre no se salva y enfrentar a estos malditos no da buena vibra. -Pensaba Escapulario, con miles y otras mas cicatrices en su rostro, militante de la calle y forajido, perseguido por los cuerpos de policía de una ciudad tan perdida como útil en las variables de toda economía mundial, donde dentro se encuentra el secreto del dorado, tan negro como quienes lo buscaban, tan preciado como quienes lo escondía, el dorado negro del petroleo y sus mil usos en una sociedad de plástico y parásitos, algunos trabajadores y bastantes jefes sin problema alguno, creando asi el mismo problema.
-Pana, mardito, cuando pensabas en eso ya lo había ejecutado, tenemos las mochilas full de todo, toma este ak, tenemos no mucho menos de 100 balas cada uno, así que usarla a discreción, como decía el Chavez que ahora se transforma en problema, por eso nunca he creído en la política ni en lo que el poder le hace a las personas, me acuerdo como su retorica era ejecutada como activista verdadero, pero ahora, en su trono, se le olvida quien fue, solo recordando como poeta perdido su origen, pero nunca transformándolo como creímos creer creyendo en su creación creativa, vaya semejante, pero pal coño maldito Esca, vamomos de ahí que no vuelan como al gafo amigo que siempre se reía de mis chistes malos, vamos, por aquí, ya había planeado el escape desde tiempo atrás, esta esclavitud, es pero que la muerte y los guerrilleros no son gran verga, igual de asesinos que los paras, no me lo creí nunca, mucho menos ahora, así que tómala y sígueme.
-De todas maneras puedo cargar algo para revender, esta vaina si no es el mismo tesoro, es casi igual y si, atrapa, como a los demás que por lo mismo satisface a la masas, jaja, por lo menos aprendí algo de la vida, y no son monocromáticos sus ideales, mas si sus acciones, dale, que los gritos de auxilio son una trampa, los héroes mueren como todos, no son especiales porque mueren sino porque viven para contarlo y así contar la historia de los mártires que murieron, dándole heroísmo a sus acciones, así recordare al gafo, no mas gafo sino que héroe, nos dio la oportunidad de irnos y buscar algo mientras la muerte nos persigue. héroe Gerundio, gafo rey que por su estupidez nos emancipo de lo que creímos que iba a ser la libertad, y la prisión y engaño conceptual nos han caído como esa conciencia que duele, por sus pobres y desesperados gritos de auxilio.
-dolor amigo, toma, dale un jalón y seguí corriendo porque la conciencia pesa y te podrás equivocar con tanto en la cabeza, vamos...
En la selva, mientras Sandra estaba encarcelada, en un hoyo por el crimen que cometieron sus hijos adoptados, por haber asesinado de espalda a un policía tan corrupto como la misma muerte que le dio su final, era secuestrada por el sistema de mafias policiales que manejan la cuidad, conjunto a la corrupción pareja de esta, mientras su madre, pobrecita moría de un infarto al saber sobre su condena, Sandra, endiablada, creaba un infierno dentro del hoyo, una luz oscura donde la única luz provenía de su maldad y su venganza, su hermanita, era adoptada por la seña de al lado, su primo con ella, las otras hijas de la vecina y su hijo recién nacido, un barrio colorido donde todos se unen para vivir en si, decentemente ante la opresión de los millonarios que cuando quieren dan la orde a las ratas policiales y los sacan si ven que dinero pueden hacer para darle entrada a un centro comercial, donde ese ciento de casitas de cartón pasaran a ser solo un gran estacionamiento de mierda, para asi, redundantemente, satisfacer a las masas, quienes por ese mismo sistema de clases se dividen entre si, dividiendo a su vez la política y los político, arriba, de donde nada viene.
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