Con la muerte de un presidente, consternados quedaban, lloraban de miedo los
políticos, y el pueblo, pobre pueblo sin su presidente, el verguero llorarian, pues que ya algunos festejaban; escondidos entre sus huesos eran clavados mas hondo al
subsuelo, las mentiras, todas estas regaladas, era ya tarde...
En aquel tiempo de desconcierto y
terror, los jóvenes le aullaban a la luna esperanzas, los
murciélagos, locos se despertaban en sus sueños y de día cazaban y
se alimentaban de los misterios que desaparecían.
Ya había pasado un gran intervalo de
tiempo, y Malvine repartiendo su semanario, como de costumbre,
revelaría una parte del secreto; en sus letras las noticias más
importantes del momento, como las veraces y abstractas noticias de la
sociedad. Peligrando de mano a mano, dado el contenido inestable de
sus bombas intelectuales, Malvine, entre sus delirios de grandeza y
función, seria cada vez mas retenida de su voluntad restableciendo
su paranoia y genialidad, siempre en busca del comunicar, le decía
su instinto parecido al del camaleón.
Malvine estudiante internacional,
rebelde de nacimiento y con un ego de emperatriz suicida llenaba un
su aburrimiento, esa blanco y seco papel de hojas recicladas, de
ideales muertos, radicales, que hace milenios transformaban la
capacidad en provinencia; su filosofía agria como el sabor del café
sin miel, pero igual de agresivo como con este latente nectar, se
dirigía siempre al centro de cada acto y no a los extremos o fuera
de esto, como periodista encontraba la verdad sobre toda censura,
como autora independiente padecia del fin y como rebelde destruía
siempre las barreras con sus organicas y recicladas ideas subatómicas
el porque del escuchar y no hablar cuando en la mesa el sagrado vino
es de todos y no solo de los apostoles que contemplan su contenido.
Conocimientos que le permitían subir
al escenario de cualquier teatro y hacerlos llorar con sus chistes
absurdos, tanto como alegrar y animarlos con su poesía, Malvine, le
decían sus pocos amigos, “no deberías de gastar lo que te queda
de vida en esa tontería” sus padres en el fondo también le
recordaban sus defectos, muchos de estos en su rostro inexpresivo.
Apática seria una de las primeras en buscar el amor sin saltar al
vació de los ríos como aquellos promiscuos insensatos y
sinvergüenzas oligarcas de la degenerada cultura oscura de su propia
envergadura juvenil, asi creia, puesto caia en lo mismo como palomita
de otro volar.
Sus días ya no brillaban como antes,
la salud de una persona que piensa demasiado en los problemas de los
demás le asentaba el organismo cerebral y fisico, sus proyectos en
la nada parecían desiertos amarillos y rojos para los ojos de un
azul y frágil comercio. La angustia le inscribía su pesar en su
altruistico sentimiento intelectual. Alice Malvine temía que los
recuerdos de su novio infernal le harían ser asexual ante la humana
destreza sexual; seductora cuando bañada en amor soltaba su peso,
traicionera gravitaba al mas alla.
Ya preparados sus escritos, en una
época de mentiras y dictadura, Malvine, como enviada de la luz,
formaba un plan estratégico, en el cual repartía por calles fotos
del reino salvaje, invitándolos a un mundo concreto, y en los
callejones de mala vida, sus fotos y artículos de optimismo y
seguridad, les hacia creer a todos que entre sus letras y diseño, el
santuario les curaría un poco esa ya turbulenta alma que algunos ni
pensaban, destruyéndola siempre con formulas de costumbre y
soberbia.
A veces sin saberlo les daba el metodo
del como continuar luego de la carcel a los jovenes de los derechos
civiles; qienes entre sus letras y mentiras analizaba el conflicto
situacional visto desde un ángulo infinito y sin estado o incluso
cuerpo, cuando ya la mayoría volteaba de aburrimiento. Antes de esto
Malvine imprimía unos cien de esos semanarios subversivos a los
turistas y artistas de la playa. Con su patineta de metal y ruedas de
caucho, deslizandose y asustando a los consumidores. De mano a mano
pasaba sus ideas a los transeuntes jóvenes de la zona que poco a
poco irían leyendo y entendido, mientras otros apaticos lo
arrojarían al piso, pues al final del artículo, subliminalmente
estaba escrito que el material era biodegradable y la tierra los
aceptaría.
En su busca de la verdad, amor y
libertad, también lloraba a solas en la azotea de cualquier edificio
que le daba un hogar por días. Con las tiendas de impresión en
algunas zonas de comercio, sin escapar muy lejos de ese consumismo
que criticaba, gastaria un poco mas en las marcas locales y
organicas.
Un día, una hermosa y famosa mujer le
iluminaría los ojos, el brillo provenía de su voz, la belleza de la
claridad de su alma. Famosa era Apocalipsis, bautizada por los
aztecas de concreto. A los doce años huiría de su desigual y
problemática familia a la ya corroída calle en donde seria adoptada
por la famosa Frida khalo antes de morir, dándole una buena parte de
su fortuna, Frida la convertía en artista y su belleza en estrella.
Con la muerte de Frida, Apocalipsis, sola, y Rivera muriendo entre
cada mural, renacería de su alabastro pensar en templos de rebeldía
y revolución.
Avanzada de su tiempo, bisexual y
demente, libre y sin cadenas, las noches las dormía con la vida de
la libertad, sintiéndose en su existencia más sola que nunca. Llena
de prestigio y clase, ese pequeño error del alma cada le quitaba
una porción de su ya maduro y casi mistico espíritu rebelde.
También buscaba sin saber, la verdad
que Malvine sabia y la última de las tres uniría.
Malvine un día iría a la presentación
de uno de los poemas mas anticipados del mundo subterráneo, hecho en
la antigüedad y traducido por la misma Apocalipsis. El poema como
profecía revelaría muchas cosas del pasado, presente y futuro,
entre el publico tambien se encontraba la otra. Artemisia, ilegal de
las tierras calidas del otro continente; bruja, negra y con los ojos
esmeraldas más hermosos del universo, observaría como del silencio
eterno la voz de Apocalipsis inspiraba y excitaba su cuerpo
haciéndola temblar de la emoción, expulsando así la energía que
captarían los viajantes en el intergaláctico espacio sideral.
Malvine sentada y cavilando en su
próximo proyecto se enamoraría de Apocalipsis, diez años las
separaban entre edad y edad, sus destinos la acercarían, y con
Artemisia, llegarían al pacto tiempo-espacio.
Cientos congregados, llenos de ideas y
verdades, de libertad y gracias observarían el evento. Apocalipsis
llenaría sus cerebros de fusión musical entre lo abstracto y
losimple, comunicando la noticia que perdida era recobrada e
instaurada en cada armadura de aquellos que la entendían.
Dicho las revelaciones, egoísta y
aclamada, Apocalipsis, encolerizada como siempre, seria alabada por
muchos, pero dentro de si, sola y aburrida estaba, cuando en lo
lejos, esos hipnóticos ojos verdes irradiaban la belleza anonima
necesaria.
Malvine también los veia, y de punto a
punto formaban la dimension quantica que guiaria a un objeto
celestial hacia su pulsacion. Las elegidas fueron secuestradas por
ese mas alla que al conocerse por vez primera despertaron al gran
sabio, vago de estrellas que eterno y furioso tambien, se enriquecia
del amor y su dolor.
-Donde estamos- decía Malvine,
-Que trucos es este- respondía
Apocalipsis,
-La muerte?.-
terminaba Artemisia.
-Jovenes especiales,
soy un dios y ustedes mi vida, seran ustedes las deidades que mi
pueblo venerara por siempre, ustedes seran las estatuas vivas donde
mi civilizacion fundara lo que seran en un futuro las otras deidades
como ustedes, reciclando un universo del otro.
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